lunes, 29 de abril de 2013

Reabro este blog para escribir una nueva anécdota. Mágicamente me habla Pendejo por Facebook, él, mi pendejo de 2009, el ganador del Oscar de oro de mi cama. Y el que me hizo abrir este blog.

Será que el sexo que acaba nunca muere.

Animame la fiestita

Llego al salón, Manuel me saluda y antes de decirle mi nombre ya me está diciendo que lo acompañe a estacionar su auto.
Animamos el cumpleaños, el chabón es un genio y se gana mi admiración al toque. Termina la fiesta, nos ponemos a guardar los materiales.
-Ojo con éste que es terrible- me dice la otra animadora y se va a cambiar.
-¿Cuantos años tenés vos?- me pregunta él.
-Casi 27 -digo, y él sonríe, como si fuera la autorización de un futuro polvo.
-Tomá este cable, agachate y guardalo en la valija- me dice. 
Yo lo guardo.
-Ay, no tenías que agacharte así, si no así- me dice, mostrándome el culo.
-Sí, ya sé que querías eso- sonrío.

Nos estamos yendo, y aunque no le queda cómodo, decide que me acerca a mi casa junto a la otra chica. Me subo al auto, recién ahora me doy cuenta de que hay un asiento de bebé. Retrocedo cinco casilleros, y me siento adelante con él.
-Mirá las fotos de mi hija- me dice con el celular en la mano. Entre ellas, también hay fotos de su mujer, lo dice sin reparos.
Estamos la otra animadora sentada en el asiento de atrás, él y yo. Nos ponemos a charlar de laburo, les cuento de una empresa de animaciones que pagaban mal, y te hacían firmar un pseudocontrato aunque estabas en negro.
-Pasame el mail con la data así chusmeo -me dice él.
Seguimos viaje, hasta que la otra piba baja en una esquina. Damos vueltas con el auto porque no encontramos paso a nivel. Le cuento que ahora tengo el cumpleaños de 95 años de mi abuela. 
-Si querés sigo dando vueltas entonces- me dice, mientras me pregunta dónde vivo.
-En Tal y Tal Calle, pero ahora estoy en lo de mi hermana, que está de viaje. 
-¿Y estás aprovechando la casa?- me lanza.
-...
-¿Sí o no?
-Mmmm... no. 
-¿Por qué?
-Mmmm ¿me da paja?
-Es otra forma de aprovecharla.
-Por supuesto. Viste, en realidad le rego las plantas.
-Y sí, esa siempre es la excusa. Pero veo que vos las debés regar en serio.
-Sí, les hablo, las acaricio, imaginate, de todo les hago.
-Está bueno tener una casa para aprovechar de vez en cuando.
-Ah, sos terrible en serio vos eh.

Llegamos a la esquina donde me tengo que bajar.

-No te olvides de escribirme, así me queda tu contacto- me dice haciendo una mueca.
-Bueno -sonrío.- Un gusto, Manuel.

Llego a casa, es domingo a la noche. Le envío un mail. Al rato me llega una solicitud de amistad a Facebook, y un poke al que respondo de igual manera.
-¿A vos te parece?- me dice.
-Sos terrible. Es que bueno, te entiendo, cuando el otro es irresistible no se puede evitar.
-Sos peligrosa vos también, sólo que no se nota. 
-No sé eh.
-¿Cómo medimos? 
-No sé.
-Ya veremos. Me voy. Ojo con este Facebook que lo usan varias personas. Otra cosa: te dejo mi celular para que me muestres cuán terrible sos.
-Jaaaa! sos eh. Que sueñes divertido, Manu.

A los dos minutos él recibe un sms, dice "Ring!".

Ganamos todos.